Grupo Arania no ha dejado de invertir en infraestructuras IT para garantizar la seguridad y la disponibilidad.
Txema Pereira Otiñano
Chief Information Officer (CIO) de Grupo Arania.
Entrevista realizada en junio de 2026
Aunque acaba de culminar la implantación del software ERP en todas sus empresas, la inversión de Grupo Arania en tecnología no ha terminado, ni mucho menos; de hecho, tal y como asegura su responsable de equipos de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC), “esto no para, nunca paramos”. Txema Pereira se muestra orgulloso del esfuerzo inversor que realiza el Grupo y del equipo IT para minimizar riesgos y garantizar la disponibilidad de las infraestructuras tecnológicas, y menciona algunas de las claves que le permiten retener el talento: la “atención, la protección y la consideración hacia las personas”. “Lo que más valora una persona es saber que el Grupo no le va a dejar en la estacada si vienen mal dadas. Y a eso hay que añadir, por supuesto, la aportación de retos motivadores”, afirma.
Pregunta. Qué ha supuesto la implantación de ERP (planificación de recursos empresariales) en todas las empresas del Grupo desde el punto de vista de la eficiencia?
Respuesta. Todavía hoy me gusta más el nombre antiguo de estas herramientas, que era “Software de Gestión Integrado” ya que me parece que lo describe mejor. Este software obliga a todos los nodos de la empresa a cooperar entre sí de forma que las transacciones que ejecuta cualquier persona están en una base de datos y en unos flujos de trabajo en los que interviene toda la empresa. Desde que el comercial integra un pedido hasta que Logística expide un producto; todo eso está concatenado y, obviamente, genera cooperación y eficiencia. La implementación de ERP en todas las empresas del Grupo ha supuesto un hito enorme: es la culminación de un proyecto que comenzó en 2017 y que ha concluido con éxito este mismo año con la incorporación de Lamincer.
Pregunta. ¿Y desde el punto de vista de las infraestructuras y las telecomunicaciones? ¿Ha sido una integración compleja para un grupo que cuenta con cuatro Líneas de Negocio, un total de siete entornos laborales diferenciados y varias delegaciones en diferentes países?
Respuesta. Lo ha sido efectivamente, porque los estándares de disponibilidad redundantes que perseguimos son complejos. Grupo Arania ha dotado a cada uno de los centros de trabajo de un Centro de Proceso de Datos (CPD) -que es ese cuarto en el que siempre hace frío y está lleno de cables y electrónica- moderno, potente, securizado y con Alta Disponibilidad. Y nuestras infraestructuras en la nube funcionan de la misma manera. Esta dotación no solo depende del buen trabajo del personal técnico, que tiene que ser excelente, sino de la capacidad de inversión del grupo, que en este caso lo ha dado todo por invertir en infraestructuras IT. Ese grado de inversión, por ejemplo, ha permitido que en la actualidad tengamos grupos electrógenos en tres empresas, de manera que, dentro de la desgracia que supuso el apagón de hace un año, el IT de tres plantas productivas no dejó de funcionar nunca. Conseguir esa alta disponibilidad y replicarla siete veces ha supuesto un reto relevante que ha sido posible gracias a los equipos IT que lo implanta, sigue y monitoriza a diario.
Hacemos un ‘disaster recovery’ cada año, una simulación para comprobar que podemos completar toda la restauración en 12 horas, incluyendo la parte industrial.
P. ¿Cuántos recursos ha absorbido?
R. Es un trabajo continuo; este año estamos renovando los firewalls y eso son siete implantaciones programadas… son muchas horas, es muy difícil de estimar porque la monitorización es continua. Todos los días comprobamos que los backups se han hecho correctamente, vigilamos que todas las infraestructuras funcionan… hacemos un check físico diario para controlar que todos los elementos funcionan, disponemos de software que los monitorizan y recibimos alarmas con cualquier alerta…. Ha sido un alarde de inversión tecnológica. Hoy mismo seguimos vigilando que todo va bien. Por ejemplo, nosotros hacemos un disaster recovery cada año, es una simulación de restauración que realizan los administradores de sistemas del Grupo, y estimamos que podemos completar toda la restauración en menos de 12 horas, incluyendo la parte industrial.
P. Hay ocasiones en que este tipo de labor, casi preventiva, escapa a la percepción del resto de los actores del grupo. En este caso, ¿su trabajo se ve reconocido?
R. En Grupo Arania tenemos la suerte de que tanto la propiedad como el VP, CEO o las Gerencias son muy sensibles al esfuerzo que lleva a cabo el equipo IT. Incluso cuando algo falla siempre parten de un reconocimiento previo del esfuerzo que se ha llevado a cabo.
Todo está redundado de forma que si falla un elemento en nuestros CPD la empresa puede seguir funcionando hasta que recibamos los repuestos de los elementos averiados.
P. ¿Qué supone este proceso dentro de la apuesta por la smart factory en la que está inmersa el Grupo Arania?
R. Capacitación y estabilidad. Aquí precisamente ha jugado un papel fundamental la alta disponibilidad de las infraestructuras porque las caídas de servicio de los propios CPD se han reducido muchísimo y, con ellas, la afectación en procesos industriales o logísticos. Antes teníamos que atender muchas más incidencias y eso es consecuencia de la alta disponibilidad. Todo está duplicado y eso redunda en la eficiencia: si falla un elemento en nuestros CPD la Smart Factory no se ve afectada porque la tecnología sigue funcionando y a nosotros nos da tiempo a recibir los repuestos de los elementos averiados de nuestros partners.
Seguimos avanzando en el desarrollo de nuestro software de gestión, en nuestras infraestructuras, en securizarlo todo… Pese a las inversiones de los últimos años esto no para, nunca paramos.
P. Esta implantación supone un hito en la evolución tecnológica del Grupo. ¿En qué otras iniciativas se encuentra inmerso?
R. En todas. La innovación tecnológica nunca se detiene y nuestra evolución tampoco. ¿En qué otros procesos estamos involucrados? En todos los que tengan sentido en nuestra actividad y devuelvan ROI, o en los que nos veamos inmersos por cambios en marcos regulatorios. Para dedicarte a esta profesión tienes que estar motivado por la formación continua y el cambio permanente, y siempre ha sido así. Empecé a trabajar en 1997 y en mis primeros 5 años de experiencia laboral viví -entre otras cosas- dos implantaciones ERP, el efecto 2000 (aquello fue divertido, parecía que podía pararse el mundo y el Gobierno decretó un gabinete de crisis en la nochevieja con un ministro al frente), la irrupción de internet y todo lo que transformó, las nuevas arquitecturas Ethernet y TCP/IP o Cliente-Servidor, la universalización de la telefonía móvil, nuevos modelos de almacenamiento sustituyendo a las tradicionales cintas, o la implantación del Euro en lugar de la peseta. Y así seguimos hasta hoy.
Ahora todos estamos muy focalizados en Automatización (llevamos casi 4.000 horas de persona automatizadas) o en IA entre otros muchos proyectos, pero a pesar del trabajo y las inversiones que llevamos haciendo durante los últimos años seguiremos evolucionando porque este mundo no para y nunca pararemos.
El valor de los equipos IT es la capacidad que tenemos para realizar labores de consultoría que aporten valor a la empresa.
P. ¿Hasta qué punto son compatibles esa automatización con el desarrollo de las personas, que constituye uno de los pilares de Grupo Arania?
R. El mayor valor que podemos alcanzar en los equipos IT es que los compañeros nos perciban no sólo como personas técnicas sino también como consultoría interna. La tecnología es un medio para alcanzar objetivos empresariales, y cuando aciertas al elegir e implantar esa tecnología aciertas también al aportar a las personas de tu entorno las soluciones que demandan. Nuestro valor, como integrantes de los equipos IT, es el conocimiento del negocio y nuestra capacidad para realizar labores de consultoría que aporten valor a la empresa. Esa es la clave. Debemos aspirar a que las personas consideren que podemos cooperar con ellas en la mejora de sus procesos.
P. Vivimos desde hace tiempo momentos de convulsión internacional. ¿De qué manera afectan los conflictos geopolíticos a la hoja de ruta del Grupo Arania en materia de tecnología e innovación?
R. Los conflictos y el incremento constante en el consumo de Tecnología están provocando escasez e inflación. La inversión en Data Centers para la evolución de la IA está provocando una altísima demanda de componentes y su consiguiente aumento de precios. Por ejemplo, en 2026 el precio de la memoria se ha multiplicado. Hay que partir de la base de que la tecnología es hoy en día la primera industria económica del mundo. Ya no lo es la automoción, el mercado inmobiliario, el ocio…. El primer factor económico mundial es la tecnología. Las empresas más ricas del planeta son Google, Microsoft, Apple… Todo el mundo es consumidor de tecnología, y si un conflicto provoca un parón logístico que frena la distribución de chips, de semiconductores, o de memoria se genera un grave problema que incide directamente sobre un mercado que está ya tensionado de por sí.
P. Y dentro de estas convulsiones, ¿en qué nos ayuda la tecnología? ¿Cómo?
R. La facilita desde el punto de vista de lo baratas e instantáneas que son las telecomunicaciones. El apagón que tumbó las telecomunicaciones en España hace un año generó mayor inestabilidad que los conflictos geopolíticos. Cuando el mundo se paró por el COVID la gente continuó trabajando en remoto y muchísimos negocios pudieron seguir con su actividad gracias a la tecnología. La tecnología es un motor para los tiempos buenos y los malos, y es que ya todo es tecnología. Tenemos compañeros en América que utilizan los mismos servicios de software que utilizamos aquí. La tecnología es un motor que permite superar bloqueos logísticos o circunstancias geopolíticas que matan las comunicaciones físicas.
El Grupo consigue retener el talento gracias a una cultura de empresa que transmite cariño y cercanía a las personas, y gracias a la aportación de retos motivadores.
P. Para mantenerse en la vanguardia tecnológica hace falta talento. ¿Cómo se consigue retener el talento en un mundo que también está laboralmente globalizado?
R. Lo primero, creando una cultura de empresa que transmite cariño y cercanía a las personas. Esa es la principal clave: muchas personas de IT podrían encontrar trabajo en otras empresas, pero siguen porque, entre otras cosas, se sienten protegidas dentro del Grupo. Y si un día, por ejemplo, tienen que cuidar a un familiar saben que este Grupo les va a facilitar la vida. Una amenaza para la retención del talento es el trabajo en remoto que se ofrece en otras Organizaciones que podría resultar atractivo, y sin embargo ningún profesional contratado se ha ido por este motivo.
P. ¿Y a qué se debe?
R. Se debe a la protección mencionada que ofrece el Grupo sobre las personas y la consideración que tiene de las personas como tales, y no como números. Si tú trabajas con responsabilidad y buena conducta el Grupo no te va a dejar en la estacada y eso se valora. Y a eso hay que añadir, por supuesto, la aportación de retos motivadores. El hecho de que en Grupo Arania sigamos innovando e invirtiendo en mejorar genera una motivación muy atractiva para cualquier buen profesional.